Situada entre las sierras Blanca y Alpujarra encontramos la localidad de Ojén, un pueblo que conserva todo el aroma rural andaluz unido a su origen árabe que se demuestra a través de sus calles estrechas y sus casas de forma cúbica.

El núcleo urbano de Ojén está ubicado a 355 metros sobre el nivel del mar, muy cerquita de la Costa del Sol, a tan sólo nueve kilómetros de Marbella aproximadamente.

jueves, 7 de junio de 2012

Los martires de la libertad

Gracias a una vecina he encontrado un nuevo episodio de la historia donde aparece un personaje ojeneto. M.O.B. me ha proporcionado una serie de información sobre un suceso ocurrido en la época del general Torrijos, concretamente la noche del 30 de Noviembre de 1831. 



Salieron de Gibraltar con rumbo a la costa oriental de Málaga, las barcazas Santo Cristo del Grao y Purísima Concepción, con Torrijos y sus cuarenta y ocho liberales, más doce marineros, portando arios impresos del Manifiesto a la Nación, diversas proclamas y reglamentos firmados por Torrijos y tres banderas tricolores (la nacional con dos bandas azul celeste en los lados para diferenciarse de las fuerzas absolutistas). Llevaban como lema Patria, Libertad e Independencia, y como grito del pronunciamiento ¡Viva la Libertad!



El 2 de diciembre, cuando las barcazas cruzaban a la altura de Cala de Mijas, fueron sorprendidas por fuego de cañón realizado desde el bergantín Neptuno, cuyo capitán había prometido a Torrijos escoltarlo hasta el lugar del desembarco: Ventas de Bezmiliana en el actual Rincón de la Victoria.
El inesperado encuentro en las proximidades de Punta de Calaburra, obligó a Torrijos y sus compañeros a realizar un precipitado desembarco en la playa de El Charcón, donde quedaron embarrancadas las barcazas.

Tras varias jornadas de huidas y disparos fueron acorralados y obligados a rendirse el 5 de Diciembre  a las ocho y cuatro minutos de la mañana, ante una situación imposible de defender. Los compañeros de Torrijos fueron encerrados en la cárcel pública, mientras que Torrijos fue trasladado hasta el cuartel de Mundo Nuevo, donde fue encerrado en el calabozo de la Guardia de Prevención del mismo. Allí le arrancaron los entorchados de general y le pusieron grilletes en sus muñecas. A pesar de la celmencia solicitada por José Salamanca, enviado por la hermana de Torrijos, con firmas recogidas en Málaga y entregadas ante el rey, éste firmó la sentencia de muerte con un “que los fusilen a todos”.

Torrijos y sus compañeros pasaron la última noche en capilla, en el convento de San Andrés del barrio de El Perchel, donde les fue leída la condena, testaron y recibieron los correspondientes auxilios espirituales.
El 11 de Diciembre de 1831, en la playa próxima, los liberales fueron fusilados mientras gritaban el lema de su fracasado pronunciamiento: “¡Viva la Libertad!”.

Entre los hombres que compusieron el grupo de Torrijos nos encontramos con un ojeneto, un tal Gonzalo Márquez Gómez de unos 40 años de edad que fue fusilado en la playa junto a otros 49 hombres entre los que encontramos a militares, marinos, religiosos, paisanos... de procedencias muy dispares.


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